08 de abril de 2026

El salario medio anual se derrumbó casi 20% real en Argentina desde 2018: fue el peor desempeño en la región

La remuneración media en promedio cayó un 18,8% real en nuestro país durante los últimos 7 años, según la CEPAL.

Los salarios reales vienen con un franco deterioro en los últimos tiempos y exceden no solo al gobierno de Javier Milei, aunque vale destacar que desde el último año de la administración de Alberto Fernández y los primeros de la gestión libertaria, los haberes sufrieron una caída más pronunciada. Cayeron casi 20% en los últimos siete años y fueron los de peor desempeño en Latinoamérica, según un informe de la CEPAL.

La explicación, coinciden especialistas, está directamente vinculada a la dinámica macroeconómica. «Con semejante comportamiento macro hubiera sido muy sorprendente que el salario crezca o se mantenga estable en ese período», señaló el economista Luis Campos en diálogo con Ámbito. En la misma línea, el analista Federico Pastrana sintetizó el fenómeno en dos variables: «Crisis macro y PBI per cápita cayendo, ya que está estancado y la población crece al 1%».

En 2025, el crecimiento del PBI fue de 4,4%, luego de una caída de 1,3% en 2024 y un 1,6% en 2023. Previamente, el PBI había tenido un rebote de 10,4% en 2021 y 5% en 2022, tras la abrupta caída del 9,9% en pandemia y el cierre negativo del gobierno de Mauricio Macri.

Los ingresos vienen en retroceso desde 2017, con caídas marcadas tras las crisis cambiarias de 2018-2019 y el impacto de la pandemia. A esto se sumó la aceleración inflacionaria posterior, que volvió a erosionar el poder adquisitivo.

«Aunque luego de salir de la Convertibilidad se logró encadenar varios años consecutivos de crecimiento económico, Argentina no fue capaz de sostener ese proceso más allá de 2011», destacan desde Argendata. A partir de entonces, se alternaron algunos años de crecimiento y varios de caída, lo que se tradujo en fuertes fluctuaciones en los ingresos familiares, con una tendencia descendente desde 2017.

Para tener en cuenta, los salarios públicos se hundieron 35,23% real entre 2017 y 2025, según el índice de salarios e IPC del INDEC. Vale destacar que, salvo la excepción de 2017 —cuando estuvieron apenas por encima de la inflación— y dos años del gobierno de Alberto Fernández (2021 y 2022), los haberes estatales cayeron en los años siguientes.

En tanto, los privados perdieron 18,94% de su poder adquisitivo entre 2017 y 2025, con fuertes caídas durante el cierre de la gestión de Mauricio Macri (-11,69% real en 2018 y -6,16% en 2019). La gestión de Milei, por su parte, arrastra desde el inicio un recorte real de 1,55%.

El cierre de 2025 fue negativo tanto para los públicos como para los privados: los primeros registraron una baja real de 0,76%, mientras que los segundos cayeron 2,13%. En la era Milei acumulan una pérdida de 17,03% y 1,55% del poder adquisitivo, respectivamente.

Tal es el deterioro de los haberes argentinos, en el marco de una macroeconomía más endeble, que registraron el peor desempeño en América Latina en los últimos ocho años. La región atraviesa un período de bajo crecimiento, con una expansión promedio cercana al 2% anual, lo que limita la mejora del empleo y los ingresos.

Pese a ello, se observa que mientras el salario medio real anual en Argentina perdió 18,8% de poder adquisitivo entre 2018 y 2024, siendo el peor desempeño de la región, México y Costa Rica lideran el ranking, con avances reales del 22,4% y 11,6%, respectivamente.

Salarios regionales: ¿qué pasó en los casos de México y Costa Rica?

La suba de más del 20% del salario medio real anual en México llama la atención. La región latinoamericana tiene una historia de tensiones inflacionarias. Carlos Ramírez, socio de Integralia Consultores, una firma de consultoría de riesgo político mexicano, explicó en diálogo con este medio que «durante muchos años el salario mínimo estuvo indexado por inflación», sin mejoras reales. Recién a partir de 2016 cambió el esquema y se logró desindexar los haberes.

«Ya desde 2016 México empezó a elevar su salario mínimo por arriba de la inflación… pero no fue sino hasta que llegó Manuel López Obrador que le dio un empujón mucho más contundente», sostuvo el especialista. Desde entonces, los incrementos fueron agresivos, en torno al 20% o 25% anual, como parte de una decisión política de recomponer ingresos. «Los empezó a incrementar de manera muy acelerada por consideraciones de carácter político», resumió.

El resultado fue una suba inédita en términos históricos, pero con matices económicos: «Llevamos ocho años donde el salario mínimo crece a doble dígito y se ha elevado en términos reales más de 100%», detalló Ramírez. Ese proceso explica buena parte del mejor desempeño relativo, en contraste con la caída sostenida del poder adquisitivo en Argentina.

Fuente: Ambito