27 de julio de 2026

El comercio ilegal en Argentina ya mueve unos u$s32.000 millones

Un informe advirtió sobre el avance de la falsificación y el contrabando. Alimentos, bebidas, cigarrillos y ropa se encuentran entre los sectores más afectados.

El comercio ilícito en la Argentina ya representa cerca del 5% del Producto Bruto Interno (PBI) y se convirtió en una estructura económica de enorme dimensión, con impacto directo sobre la recaudación, el empleo formal y las inversiones.

La estimación surge de un estudio elaborado por la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI), que analizó el avance de la falsificación y el contrabando en distintos países de América Latina. Si se toma como referencia el PBI informado por el Banco Mundial, el mercado ilegal argentino movería alrededor de u$s32.000 millones por año.

El fenómeno está lejos de limitarse a la venta callejera de productos falsificados: detrás de esos circuitos operan organizaciones que aprovechan los bajos costos de producción, la diferencia de precios con los bienes originales y la debilidad de los controles para obtener elevados márgenes de ganancia.

Asimismo, el estudio advirtió que la participación de este mercado podría seguir aumentando durante los próximos años y llegar al 5,22% del PBI hacia 2028.

Por qué se expande el comercio ilícito en Argentina

El crecimiento del mercado ilegal responde a una combinación de factores económicos, sociales e institucionales, donde entre ellos aparecen la pérdida de poder adquisitivo, la presión tributaria sobre determinados productos y los elevados niveles de informalidad laboral.

La inflación y la inestabilidad cambiaria de los últimos años ampliaron la diferencia entre los precios del circuito formal y las alternativas ilegales. Frente a ingresos deteriorados, una parte de los consumidores prioriza el costo de los productos por encima de su procedencia o calidad.

La carga impositiva también tiene una fuerte incidencia, especialmente en industrias como las de bebidas alcohólicas y tabaco, donde los impuestos pueden representar hasta el 80% del precio final. En el caso de los cigarrillos, el informe señaló que algunos productos pueden costar en la Argentina hasta tres veces más que en Paraguay.

A ese escenario se suma la informalidad laboral, que comprende al 46,5% de los trabajadores. Para ASIPI, esta situación facilita la expansión de circuitos comerciales que funcionan fuera de los controles tributarios, sanitarios y laborales.

Las dificultades para perseguir y sancionar estas actividades terminan de completar el cuadro. La Argentina ocupa el puesto 94 entre 125 países en el Índice Internacional de Derechos de Propiedad, mientras que apenas el 8% de los ciudadanos manifiesta confianza en la Justicia.

Cuáles son los sectores más afectados

Los productos ilegales se concentran principalmente en artículos de consumo masivo. Alimentos, bebidas, cigarrillos y vestimenta encabezan el listado por su demanda constante, alta rotación y sensibilidad frente a los precios.

El tabaco sobresale por la diferencia de valores con países vecinos como Paraguay y Bolivia. También existe una importante presencia de autopartes y artículos de cuero falsificados, mientras que en un nivel intermedio aparecen cosméticos, medicamentos, juguetes y bebidas sin alcohol.

Fuente: Ambito