El Banco Central de la República Argentina (BCRA) emitió este jueves la Comunicación A 8311, que introdujo cambios clave en la regulación cambiaria. La norma se publicó en el último día hábil de agosto, cuando vencen los contratos de dólar futuro, y generó malestar en las entidades financieras.
La medida establece tres disposiciones centrales:
- Desde diciembre, la Posición Global Neta Negativa de Moneda Extranjera (PGNME) será de cumplimiento diario.
- También desde diciembre, la posición de contado negativa no podrá superar el 30% de la Responsabilidad Patrimonial Computable (RPC) del mes anterior.
- Con vigencia inmediata, se prohíbe que los bancos aumenten su posición de contado en moneda extranjera el último día hábil del mes respecto del saldo del día anterior.
Según voceros del BCRA, el objetivo es evitar movimientos abruptos que generen volatilidad en el mercado. La decisión se enmarca en una pulseada con los bancos, a los que el oficialismo acusa de no acompañar la transición hacia un nuevo esquema monetario.
La norma se conoció tras el fin de las LEFI y en medio de una fuerte intervención oficial en el mercado de futuros. El Central acumuló una posición vendida cercana a los USD 6.300 millones, según estimaciones privadas, y operó contratos a tasas negativas para contener el dólar.
Especialistas explicaron que el cambio busca evitar que los bancos concentren compras de dólares en el cierre mensual, aprovechando el fixing para presionar la cotización. Aunque no se modificó el tope de la PGNME, sí se ajustó la frecuencia de control y se limitó la operatoria en momentos clave.