Desde la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) validaron la medida como un instrumento macroeconómico de alto impacto local. Federico Panozzo, presidente de la entidad, remarcó que la continuidad de estas herramientas de fomento no solo inyecta previsibilidad en la planificación financiera de las empresas, sino que opera directamente como un amortiguador del gasto para la economía familiar a través del financiamiento subsidiado.
Expansión del ecosistema financiero
El éxito y la madurez de este esquema de incentivos —basado en el reintegro y las cuotas sin interés— comenzó a generar un efecto de atracción sobre el sistema bancario y de crédito privado. Según confirmó el titular de la CCIP a la prensa local, la red de cobertura transaccional está en pleno proceso de ampliación:
Tarjeta Naranja: Se reincorporó formalmente a la grilla de beneficios.
Banco Nación: Avanza en negociaciones avanzadas para integrarse como un nuevo canal de pago elegible.
Para el comercio de frontera y de cercanía en Posadas, esta ampliación de la oferta bancaria se traduce en una mayor capilaridad del consumo. Al diversificar las tarjetas de crédito participantes, los comercios locales logran captar segmentos de consumidores que antes quedaban excluidos de los beneficios, optimizando así los niveles de facturación en el tercer trimestre del año.




