A pocos días del inicio del receso invernal, las proyecciones de ocupación hotelera rondan entre el 80 y el 85 por ciento, lo que marca un repunte significativo tras varios meses de baja actividad.
El destino, reconocido por la diversidad de propuestas que ofrece a distintos perfiles de visitantes, atraviesa un período de recuperación luego de un trimestre marcado por menor movimiento y caída en las ventas.
Esta tendencia se reflejó en agencias, hoteles y prestadores vinculados al Parque Nacional Iguazú, aunque se trata de meses históricamente más débiles para el turismo internacional.
Este año, además, la realización de la Copa del Mundo ha incidido en los hábitos de viaje, generando competencia con otros destinos tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, Iguazú mantiene una ventaja competitiva gracias a su amplia oferta, que abarca desde opciones accesibles hasta experiencias premium.
Durante la baja temporada, el sector aprovechó para fortalecer capacitaciones internas y preparar al personal de cara al incremento de visitantes. Con reservas y consultas en marcha, las expectativas apuntan a consolidar julio como un mes clave y retomar el fuerte movimiento internacional a partir de septiembre y octubre.




