La crisis llegó al juego, según voceros del sindicato que agrupa a los empleados de Casino Club, la empresa los había notificado del cierre definitivo dela principal sala de juegos en Posadas.
Incluso mencionan que muchos de ellos fueron “invitados” a formalizar su desvinculación, aunque, al parecer, la mayoría optaría por seguir con el vínculo en otras salas.
La venta del edificio
Paralelamente al cierre, según dicen, por la baja concurrencia, trascendió que estaría muy avanzada la venta del edificio a un grupo empresario local.
Alguna vez, el lugar fue utilizado por la firma Bonetti, albergaba su taller mecánico. Posteriormente, fue adquirido por la familia De Narváez para el funcionamiento de “Casa Tía”, para que algunos años más tarde, Casino Club se hiciera del céntrico edificio




