26 de febrero de 2026

Brujas ganó en Mendoza y aseguró su lugar en la Liga Nacional de Vóley femenino

El conjunto misionero venció a Monteros de Tucumán en sets corridos y garantizó la permanencia en la segunda división. La victoria reflejó carácter, madurez y esfuerzo colectivo

En un duelo decisivo por la permanencia, Brujas derrotó a Monteros de Tucumán por 25-19, 25-22 y 25-22, y aseguró su continuidad en la próxima edición de la Liga Nacional de Vóley femenino. Con presión y sin margen de error, las dirigidas por Alejandro Cardozo respondieron con firmeza para cumplir el objetivo trazado antes de viajar a Mendoza.

El contexto no era sencillo. Tras una fase regular adversa, en la que finalizaron últimas en la zona A y quedaron fuera de la pelea por el ascenso, el enfoque cambió: sostener la plaza en la categoría. El cruce ante Monteros representaba mucho más que un partido, era la oportunidad de torcer la historia después de varios encuentros en los que el equipo había mostrado pasajes de buen juego sin poder cerrar los sets.

Esta vez fue diferente. Desde el arranque, Brujas mostró determinación en ataque y orden en defensa. El primer parcial lo manejó con claridad, aprovechando errores del rival y lastimando con sus puntas. El segundo set fue más equilibrado, pero la templanza del conjunto misionero volvió a aparecer en el cierre. El tercero mantuvo la misma intensidad y, punto a punto, el equipo administró la ventaja hasta sellar el triunfo.

El logro cobra mayor dimensión si se considera el recorrido previo. Con un plantel integrado mayormente por jugadoras jóvenes, Brujas llegó a Mendoza tras superar dificultades económicas y logísticas para concretar el viaje. Desde la preparación en el Cepard y el Finito Gehrmann hasta cada presentación en el certamen, el esfuerzo colectivo fue la base de la campaña.

Con la permanencia asegurada, el próximo rival será Almafuerte de Buenos Aires, en un partido que servirá para definir posiciones finales dentro del torneo. Ya sin la presión del descenso, Brujas buscará cerrar su participación con la misma intensidad y compromiso que mostró en el duelo decisivo.

En una Liga Nacional marcada por la exigencia y el alto nivel competitivo, el conjunto misionero demostró que puede sostenerse en la escena nacional. La historia, esta vez, tuvo final feliz.