22 de agosto de 2026

Se picó el Paraná: el sistema dejó a más de 200 pescadores goyanos fuera del Surubí 2027

El colapso informático de la Fiesta Nacional del Surubí posterga el sueño de más de 200 equipos locales. Ya son más de 1400 los inscriptos

La calma del río Paraná en las costas de Goya mutó en indignación digital en cuestión de minutos. Lo que debía ser una jornada de celebración por el inicio de las inscripciones para la edición 2027 de la Fiesta Nacional del Surubí se transformó en una fuerte polémica local. El sistema informático de la Comisión Municipal de Pesca (COMUPE) colapsó ante una demanda sin precedentes, dejando a más de 200 peñas y barras pesqueras de la ciudad anfitriona fuera del evento náutico más importante de la región.

El proceso comenzó con un ritmo vertiginoso. En tiempo récord, la plataforma procesó el alta de 1.413 equipos, agotando las plazas disponibles. Sin embargo, detrás del festejo oficial por la convocatoria histórica, se empezó a gestar el malestar. Cientos de pescadores goyanos reportaron fallas continuas en la página web, pantallas congeladas y errores de conexión que les impidieron concretar el trámite. Para las peñas locales —que sostienen el folclore y la logística del concurso año tras año— la caída del sistema representó quedar «boyando sin cinto» en su propia casa.

La gravedad de la exclusión trasladó el conflicto del puerto a las oficinas públicas. Durante la última sesión del Concejo Deliberante de Goya, los legisladores locales se hicieron eco del reclamo de los afectados. El cuerpo deliberativo aprobó de forma unánime un pedido para convocar a una reunión urgente entre las autoridades de la COMUPE, la Secretaría de Turismo y los representantes de las barras pesqueras damnificadas.

El objetivo del encuentro es claro: encontrar una hendija política y reglamentaria para reasignar lugares o ampliar cupos antes de que las listas de participantes queden firmadas de manera definitiva. Los pescadores locales sostienen que la localía debe ser priorizada frente a los problemas técnicos, bajo la premisa de que no se puede concebir el mundial del surubí sin los protagonistas que cuidan y viven el río durante todo el año.