Las Leonas regresaron al país como campeonas del mundo y fueron recibidas por una multitud en Ezeiza que las ovacionó con banderas y cánticos de “¡Dale campeón!”. El seleccionado argentino de hockey sobre césped conquistó su tercer título mundial tras vencer a Países Bajos en Amstelveen, en un estadio colmado con 10.000 personas, y cerró el torneo invicto frente a las bicampeonas olímpicas y defensoras del título.
Majo Granatto, autora del gol que llevó la final a los shoot-outs, destacó la autoridad con la que se jugó el partido y dejó un mensaje que trascendió lo deportivo: “El deporte es muy importante para el país. Hay que invertir en el deporte, como foco”. Con la medalla de oro colgada al cuello, confesó que las jugadoras no se la quitan ni para dormir.
Fernando Ferrara, entrenador del equipo, subrayó el trabajo de dos años que desembocó en la consagración y definió el torneo como impecable. “Fue una mezcla de talento, coraje, buen juego y buena defensa. Se vio un grupo muy unido”, señaló.
La consagración en territorio neerlandés, frente al rival más poderoso y en una final cargada de emoción, ratifica a Las Leonas como una potencia mundial y suma un capítulo dorado a la historia del deporte argentino.




