En horas de la mañana de ayer, la dirigencia auriazul efectuó el pago de parte de la deuda y se comprometió a saldarla el próximo 20 de julio.
De esta manera se destrabó el conflicto que mantenía el plantel y que derivó en una “huelga de botines caídos”, no asistiendo a los entrenamientos.
La situación que vivió Mitre no es la única en, al menos en la zona 2 del Federal, salvo los equipos formoseños, que estarían al día, los demás estarían atravesando los mismos inconvenientes.
Los estados provinciales, han dejado de aportar o en algunos casos, “demoran los pagos” y el aporte privado es cada vez menor. También se siente la ausencia de público y las recaudaciones no alcanzan ni para solventar los gastos de apertura de los estadios.




