Para los que transitaron el servicio militar, deben recordar que era común aquello de “pagar la culpa de otros”, una travesura o desobediencia la pagaba todo el pelotón, había baile asegurado.
Todo viene a cuento de la decisión del club Mandiyú o la policía correntina de no permitir el ingreso de público “neutral” para el partido frente a Guaraní en la capital de la vecina provincia.
Según fuentes de los franjeados, de Posadas iban a partir dos ómnibus, uno con la “hinchada” y otros con familiares de los futbolistas, a los que deben sumarse algunos autos particulares.
De cuantas personas se trata?…cien, ciento cincuenta, es posible que la fuerzas de la vecina provincia no esté en condiciones de darle seguridad a este número de personas?
Hemos tenido muchas experiencias en la tierra colorada, cuando el operativo se estudia, se planifica y se ejecuta con profesionalismo, los “inadaptados” no pueden ir más allá que alentar a su equipo.
Es probable que el “por las dudas” sea más fácil que “estudiar, planificar y ejecutar”, cuando sabemos que las policías provinciales capacitan a sus integrantes en espectáculos deportivos y seguramente están más que en condiciones de poder hacerlo con profesionalismo.
Ojalá que el domingo venidero, cuando se juegue en Villa Sarita, el “blanco y rojo” de los franjeados se mezcle con los “blanco y verde” de los correntinos y que las fuerzas del orden de Misiones estén a la altura de las circunstancias, estudiando y planificando con antelación y ejecutando cada una de las medidas.
Así entonces no se produzca una nueva PRIVACIÓN ILEGITIMA DEL HINCHA DEL FUTBOL




