La Justicia de Río de Janeiro destrabó la incertidumbre logística y confirmó de manera formal que Vasco da Gama recibirá a Boca Juniors en el mítico estadio Maracaná, en el marco de la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana. El cruce quedó ratificado para el próximo martes 20 de octubre a partir de las 21:30 (hora argentina), desactivando cualquier intento de traslado de localía a pocos días del choque decisivo.
El fallo judicial dejó sin efecto la medida cautelar dictada el último sábado que ponía en jaque el escenario del compromiso. Apenas conocida la resolución de los magistrados, la comisión directiva del conjunto cruzmaltino reactivó la venta de localidades para completar el aforo, sumándose al lote de más de 45.000 entradas que ya se habían colocado antes de que escalara el litigio.
El conflicto se había desatado tras una presentación del consorcio Fla-Flu —entidad que gestiona la concesión del predio carioca—, que alegaba complicaciones operativas y riesgos de seguridad por la coincidencia horaria con un partido de básquet entre Flamengo y Botafogo programado en el Maracanazinho, el microestadio techado ubicado dentro del mismo complejo deportivo.
Sin embargo, el departamento legal de Vasco logró torcer la pulseada con un escrito contundente: demostró que una instancia definitoria de índole continental regulada por la Conmebol ostenta prioridad estatutaria y contractual frente a otras disciplinas en los pliegos de uso del predio. Con el visto bueno adicional del Ministerio Público y el aval de los organismos de seguridad locales, la Justicia despejó el camino para que el mítico templo del fútbol sudamericano sea el escenario donde se defina al finalista del torneo.




