02 de febrero de 2026

Dura derrota de Guaraní en Villa Sarita

Defensores de Vilelas fue superior y mereció la victoria que al final fue por la mínima diferencia. La revancha en Chaco en siete días. El árbitro y sus decisiones

El propio cuerpo técnico de Guarani reconoció que fue el peor partido que jugó el equipo en el presente torneo y no se equivocó.

El resultado final fue 1 a 0, en favor de los de Puerto Vilelas, gol, marcado por Lautaro Ramirez Remotti a los 30 del segundo tiempo y se pudo haber ido con una victoria más abultada, no solo por el tramite sino por las ocasiones desperdiciadas.

Desde el primer minuto de juego se observó a dos equipos distintos, uno, la visita, concentrado, con jugadores de experiencia en todas sus líneas, preciso con la pelota y con un compromiso físico para destacar.

Del lado franjeado, dudas y dudas, imprecisiones y muy pocas ideas. Acaso las ausencias de Romero y Noguera en el fondo se extrañaron y la simple presencia de Mauro Gómez en el área rival, también se notó.

Salvo un par de jugadores, uno de ellos, Denis Benítez, los demás estuvieron por debajo de su rendimiento habitual, lo que lógicamente se trasladó a lo colectivo.

Dudas en la defensa, lentitud en la mitad de la cancha y poco, demasiado poco, en la ofensiva. Careció como en partidos anteriores del hombre que cambiara el ritmo o hiciera la pausa. Es por ello que sufrió en el fondo, perdió las divididas en la mitad de la cancha y en todo el encuentro, solo una vez exigió al golero visitante.

Fue sin dudas una “falsa” presentación de Guaraní que cayó merecidamente ante el “modesto” pero muy combativo Defensores de Vilelas, que ahora con la victoria en Posadas, espera en su ciudad para intentar llegar a la final del ascenso.

Guaraní debe mostrar otra cara si quiere aspirar remontar este resultado, hubo diferencias claras. Quedan siete días para pensar en una estrategia y recuperar la firmeza del fondo, la fluidez en la mitad y la capacidad goleadora de sus delanteros, que necesitan de volantes que lleguen y acompañen.

Párrafo aparte para el árbitro, lo habíamos adelantado, un cordobés con muchos antecedentes de al menos muy polémicos arbitrajes. Fernando Rekers tuvo una tarde donde cortó el juego, fue severo con los locales y solo adicionó cinco minutos y el partido estuvo parado por más de diez. En su camino al túnel afirmó “no me culpen, ustedes jugaron mal”, tiene razón en que Guaraní no jugó bien, pero Fernando Rekers TAMPOCO dirigió bien.