El Torneo Regional Amateur 2026 puso primera y, de entrada, Nacional de Puerto Piray se encargó de revalidar su chapa de candidato. Con una actuación colectiva sólida y ráfagas de alto vuelo individual, el dueño de casa aplastó por 4 a 1 a un deslucido Jorge Gibson Brown, picando en punta en la Zona.
Una primera mitad con sello local
Desde el pitazo inicial, Nacional impuso condiciones gracias a un buen funcionamiento colectivo. El marcador se abrió por intermedio de José Silva, quien capitalizó el dominio local. Lejos de conformarse, el elenco de Piray estiró la ventaja antes del descanso gracias a la rebeldía y el desequilibrio del hábil Matías Urdapilleta. Con el 2-0, la sensación en los vestuarios era de una superioridad absoluta del Albiceleste.
Reacción visitante y estocada final
En el complemento, Brown pareció despabilarse. Casi desde el vestuario, Ramiro Leites metió el descuento y encendió la ilusión de la remontada para los posadeños. La visita adelantó líneas y generó peligro, pero el adelantamiento fue un arma de doble filo.
Nacional olió la sangre, aprovechó los espacios en el fondo verdirrojo y liquidó el pleito. El implacable Ángel González apareció por duplicado para sellar el 4-1 definitivo y desatar el festejo en el Alto Paraná.
El local dejó una imagen sumamente sólida en todas sus líneas, apuntalado por los puntos altos de Urdapilleta y el oportunismo de González. Por el lado de Brown, quedó en evidencia el peso de una primera mitad para el olvido; a pesar del enorme despliegue de Silvero en el complemento, la alarmante falta de peso en el área rival lo dejó con las manos vacías. Mucho trabajo para la semana.
Pálido cero en Posadas
La otra cara de la moneda se vivió en la capital provincial. En un encuentro chato y con pocas luces, La Cantera y La Picada aburrieron a todos e igualaron 0 a 0.
Al dueño de casa le pesaron demasiado las ausencias de peso de Piñeiro y Maciel. Si a eso se le suma un terreno de juego en malas condiciones que atentó constantemente contra el buen traslado de la pelota, el resultado fue un espectáculo predecible y con destino inevitable de empate.
Foto: gentileza PH Italia




