Boca se juega este martes desde las 21:30 el pasaje a la final de la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama en el estadio Maracaná, y la gran incógnita pasa por la presencia de su capitán, Leandro Paredes. El entrenador Rodolfo Arruabarrena dejó la puerta abierta para su reaparición, aunque reconoció que evaluarán la situación física del mediocampista hasta las horas previas al pitazo inicial debido a los riesgos que implica apurar los plazos médicos.
Paredes sufrió una lesión muscular hace apenas diez días durante el empate 2-2 frente a Instituto de Córdoba por el Torneo Clausura, percance que lo marginó de la ida disputada en La Bombonera, donde el conjunto brasileño se impuso por 1-0 y cortó una racha invicta de 17 encuentros. Pese a los tiempos ajustados, el volante trabaja casi a la par del plantel con la intención de estar desde el arranque en Río de Janeiro.
En la antesala de la definición, Arruabarrena confirmó además que tanto Sebastián Villa como Alan Velasco se encuentran a disposición tras entrenar con normalidad junto al grupo. El técnico xeneize anticipó que el plan estratégico apuntará a disputar un partido largo, administrando los momentos de ataque y repliegue defensivo sin caer en el desorden inicial, con el objetivo de revertir la desventaja y sellar la clasificación continental.




