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05 de octubre de 2026

El Arena Puerto Piray es una realidad: se inauguró el mega estadio

Mientras en el resto del país la obra pública sigue en el freezer y el deporte sufre los embates de un contexto económico asfixiante, en el norte misionero decidieron no achicarse.

En el marco de los 152 años de Puerto Piray, el gobernador Hugo Passalacqua y la intendenta Mirtha Lezcano cortaron la cinta del flamante Polideportivo Municipal, bautizado con chapa de grande: Arena Puerto Piray.

Emplazado en el corazón de la Villa Olímpica, este monstruo no es un tinglado más con dos reflectores. Estamos hablando de una infraestructura de elite con piso de parquet, butacas de primer nivel e instalaciones premium diseñadas para el básquet, el vóley y el futsal de alta competencia.

Los números de un gigante

Para dimensionar el impacto de la obra, solo hace falta mirar el aforo que manejará a partir de ahora la localidad:

4.000 espectadores sentados para eventos estrictamente deportivos.

Hasta 6.500 personas de capacidad para festivales y movidas culturales.

El Arena Puerto Piray costó mucho esfuerzo y recursos públicos, pero es la demostración de que cuando la provincia y el municipio tiran para el mismo lado, las cosas salen. Como bien tiró Passalacqua tras el corte de cintas: “Las obras tienen sentido si se hacen con amor… si no, es solamente una pared”. Esto no es una pared; es un salto de calidad tremendo para los clubes locales, las escuelas y los vecinos que ahora tienen un estadio que envidiaría cualquier capital provincial.

La intendenta Mirtha Lezcano no esquivó el bulto de la realidad económica actual, pero plantó bandera con el orgullo bien arriba: “Puerto Piray no se detiene. Aquí no sabemos lo que es bajar los brazos. Nosotros respondemos con más trabajo, con más territorio y con más obra”. Y los hechos le dan la derecha. En una época donde cuesta pintar un cordón cuneta, la localidad metió megaestadio, asfalto y mejoras en servicios esenciales.

El desafío ahora queda del lado de la redonda. La infraestructura ya está y es de nivel internacional. Ahora les toca a las disciplinas locales reventar ese parquet de básquet y hacer temblar las butacas a puro grito de gol. Las camisetas se defienden adentro de la cancha, pero el futuro de los pibes se banca con canchas de verdad. ¡A cuidarlo y a llenarlo de deporte!