El viernes último expiraba el plazo para la confirmación y la presentación de los avales de los equipos que iban a participar en la Liga Federal 2026, pero en virtud de la notable disminución que trascendía en el ambiente en cuanto al número de inscriptos -el año pasado fueron 110 y este año no llegaban a 90- la Confederación Argentina de Básquetbol, decidió postergar hasta el miércoles 28 esa posibilidad.
Es que más alla del factor económico -4 millones de inscripción- la mayoría de los clubes tiene dificultades para sostener la participación, puesto que además del sueldo de jugadores, cuerpo técnico y colaboradores, la logística demanda mucha inversión, y en un contexto económico en crisis -aunque el único que no lo nota es el Gobierno Nacional- conseguir apoyo de sponsor privados o solicitar apoyo estatal se ha convertido en el problema mayúsculo.
Muchos de los equipos, que se ganaron el derecho a participar deportivamente luego de disputar los Pre Federales, que el año que viene serán organizados directamente por la CAB y por las federaciones provinciales, no podrán jugar esta edición de la Liga, por no contar con el presupuesto necesario
Una de las pocas excepciones es la Federación Misionera de Básquetbol, ya que los tres equipos que se ganaron el derecho en la cancha, Bartolomé Mitre, Tokio y Capri, han confirmado su presencia. El otro equipo que podía participar era OTC, que ya compite en la Liga Nacional y en la Liga Próximo.
En cuanto al Chaco, poco antes del cierre original de inscripciones, Regatas Resistencia que había ganado el provincial y Santa Sylvina su escolta, pudieron cerrar los números y diran presente. Estos equipos se suman a Hindú, Don Bosco -uno que vuelve- y Hercules de Charata.
En Corrientes hasta ayer, sólo San Lorenzo de Monte Caseros sería de la partida y en Formosa, los que se ganaron la plaza deportivamente, Estudiantes y Sol de América, ya se bajaron por los costos, mientras que Sarmiento necesita un permiso de la CAB porque no intervino en el Pre Federal, y finiquitar todo lo atinente a la cuestión económica.

Pero no sólo lo económico en cuanto a inscripción y presupuesto deportivo hizo ruido en las instituciones, sino en que en la exigencias deportivas se plantea que deberán contar con un campeonato de primera división femenina y tres categorías más en formativas.
En materia de infraestructura, también en el rubro positivo en cuanto a las exigencias, los clubes deberán contar con vestuarios local y visitante con capacidad para jugadores y cuerpos técnicos, zonas de duchas y sanitarios, y un vestuario destinado a árbitros. Cuestiones que por elementales, en muchos casos no se tenía en cuenta y para muchos planteles cambiarse o bañarse se convertía en una odisea, en determinados lugares.
En el rubro en que la mayoría no esta de acuerdo es en como estarán conformados los planteles. Cinco mayores, cinco U 21 y dos juveniles, aunque este año agregaron dos fichas mayores que pueden ser ocupadas por jugadores con dos o más años de pertenencia a la institución al igual que dos U 21.
La restricción en la fichas mayores obliga a los equipos a pagar cifras elevadas a quienes se destacan porque tienen cinco lugares, y los U 21 se quedan con poco rodaje. Una estadística que circula en el ámbito del baloncesto indica que casi el 90 por ciento de los minutos de juego, lo ocupan los mayores. Antes con dos U 23 la cuestión era más repartida porque estos basquetbolistas ya contaban con más rodaje en las competencias.




