Entre deserciones y sanciones, la suerte le dio la espalda a los representantes locales.
La Clase 2 sembró las primeras frustraciones de la jornada para el público de la provincia. Juan Pablo Pastori, al comando de su Toyota Etios, amagaba con prenderse firmemente en la conversación por los puestos de vanguardia; no obstante, el desgaste de la carrera final truncó su ilusión y lo forzó a un prematuro abandono (AB).
El panorama no fue mejor para el piloto local Martín Blasig. El obereño, decidido a lucirse ante su propia gente con el Peugeot 208, vio finalizado su fin de semana de la peor manera al recibir una exclusión (EX) por parte de los comisarios deportivos. La victoria en la divisional menor quedó en manos del salteño Francisco Coltrinari.
En la Clase 3, todas las miradas se concentraron en el regreso histórico de Carlos Okulovich, el destino fue esquivo: un impiadoso problema mecánico lo obligó a desertar, dejando con las manos vacías lo que venía siendo una buena actuación.
En el plano general de la Clase Mayor, el mendocino Julián Santero se quedó con un triunfazo memorable sobre el Volkswagen Virtus, resistiendo con uñas y dientes los embates de un Agustín Canapino (Chevrolet Cruze) que estiró su ventaja al frente del campeonato. Bautista Damiani completó el podio en la tercera colocación.




