29 de agosto de 2025

Tormenta y granizo: para repensar el futuro

Todavía se trabajaba en los efectos de las tormentas de semanas anteriores, cuando un nuevo fenómeno volvió a golpear.

Entre las 5:49 y las 5:58 de hoy, Posadas vivió nueve minutos de furia. Prácticamente,sin lluvias, comenzaron a sentirse fuertes golpes y en los techos que no cesaron en ese lapso, sino que se fueron incrementando en cantidad y en tamaño, ahora si acompañados de una intensa precipitación pluvial que aneg{o calles y avenidas y provocó muchas complicaciones en las casa, ya que los desagues y canaletas quedaron taponadas por hojas y los pedazos de granizo, que más de cuatro horas después permanecían incolumnes.

Por eso es necesario trabajar en profundidad y con la seriedad necesaria en el cambio climático que se registra en nuestra provincia, que va dejando atrás la calificación de zona subtropical para calzarse la ropa de tropical, con una sucesión de fenómenos metereológicos preocupantes y repetitivos. Lo que antes era un hecho aislado, ahora se ha convertido en una cuestión practicamente semanal. Las autoridades no terminan de acomodar las consecuencias de una tormenta que deja muchos afectados, cuando ya están inmersos en una nueva emergencia.

La naturaleza reacciona ante los constantes ataques del hombre, que en nombre del progreso avanza sin medir las consecuencias. Y esas consecuencias se vuelven hacia quienes las generaron. Represas, deforestaciones, modificación en cauces en ríos, falta de árboles en las ciudades -Posadas es una muestra cabal-, y exceso de cemento que no deja escurrir el agua, son algunas de las causales de la modificación en el comportamiento del clima, que ahora lo sufrimos todos.

Las calles dejaron atrás el gris oscuro del asfalto, para convertirse en una alfombra verde producto de la cantidad de hojas que fueron desprendidas de los árboles por la virulencia de la tormenta de la madrugada. Agentes municipales, vecinas fundamentalmente y porteros trataban, a su manera de despejar veredas y los cordones cunetas para evitar que la acumulación de hojas provocaran nuevos torrentes de agua con sus consiguientes efectos en las viviendas.

Los que dejaron sus autos a la intemperie, vieron con desazón los efectos en techos y capot, y más de uno sufrió la rotura de sus parabrisas e incluso de vidrios laterales, ópticas y espejos laterales.

Pero en zonas como Itaembé Guazú, con voladura y roturas en muchos techos, razón por la que el gobernador Herrera Ahuad convocó a una reunión de trabajo al Comité de Emergencia y adelantó medidas, para solucionar con la premura del caso esos daños, e Itaembé Miní, hubo problemas que demandaron la intervención de equipos muncipales, e inclusos en algunos casos también acudieron los bomberos para solucionar o paliar los inconvenientes que la tormenta dejó a su paso, y encima se anuncia la prosecusión de lluvias al menos hasta el sábado.

foto: Noticias del 6