A fines de marzo, el Consejo Federal de Salud (Cofesa) anticipó modificaciones profundas en el Remediar, el plan que desde 2002 garantizaba medicamentos esenciales a personas sin obra social mediante la entrega de botiquines a más de 8.000 centros de salud.
Según lo comunicado, la estrategia será reemplazada por un esquema más acotado, centrado únicamente en enfermedades cardiovasculares y con la distribución de apenas tres medicamentos, cuando el programa original cubría el 85% de las patologías más frecuentes. En el período de transición se prevé una compra de emergencia para mayo y junio, aunque hasta ahora no hubo directivas oficiales a las provincias.
En Misiones, la incertidumbre se traduce en alarma. Autoridades sanitarias y médicos de Caps consultados por El Territorio revelaron que están “peleando contra esa decisión” y remarcaron que desde hace meses “se envían menos medicamentos”. Una médica estimó que la nueva resolución “saca el 90% de los medicamentos del vademécum”, lo que genera preocupación por la continuidad de tratamientos en pacientes crónicos.
El Remediar abastecía tratamientos para hipertensión, diabetes, anemia, hipotiroidismo, EPOC, asma, infecciones respiratorias y gastroenteritis, entre otras patologías. La Fundación Soberanía Sanitaria advirtió que el cierre del programa podría derivar en abandono de terapias y mayor presión hospitalaria por cuadros agravados que antes se resolvían en la atención primaria.
A este escenario se suma un deterioro previo: entre 2023 y 2025 varias provincias registraron caídas superiores al 50% en la entrega de botiquines, reflejando un desfinanciamiento progresivo que ahora se profundiza con el recorte.




