19 de junio de 2026

Posadas: más del 10% de las viviendas con criaderos de Aedes Aegypti

La batalla contra el mosquito depende del compromiso de los vecinos

La Municipalidad de Posadas difundió los resultados del último Levantamiento de Índices Rápidos de Aedes aegypti (LIRAa), que reveló que 12 de cada 100 viviendas inspeccionadas contienen criaderos del mosquito transmisor del dengue.

El operativo, que abarcó cerca de 7.000 hogares, arrojó un índice superior al 12%, cifra que se mantiene por encima de los parámetros recomendados por organismos internacionales.

El director de Epidemiología, Fabricio Tejerina, destacó que si bien el porcentaje muestra una leve disminución respecto de relevamientos anteriores, la situación exige un mayor compromiso de la población. “La principal herramienta sigue siendo recorrer el patio después de cada lluvia, vaciar recipientes con agua acumulada y cepillarlos para eliminar los huevos del mosquito”, subrayó.

 El vecino, protagonista en la prevención

El relevamiento detectó criaderos en objetos cotidianos: baldes de pintura  reutilizados, neumáticos en desuso, floreros, portamacetas y piletas de lona que permanecen con agua durante el invierno. Estos elementos, presentes en los propios hogares, son los que sostienen la reproducción del insecto.

Tejerina remarcó que los terrenos baldíos hoy representan un problema menor frente a las viviendas abandonadas y patios descuidados, donde se acumulan recipientes y canaletas obstruidas capaces de retener agua.

Acciones simples, impacto enorme

La Municipalidad insiste en que el control del mosquito no depende únicamente de operativos oficiales, sino de la responsabilidad individual. Mantener patios limpios, usar mosquiteros, aplicar repelentes aprobados y eliminar cualquier recipiente con agua son medidas que cada vecino puede y debe adoptar.

En una ciudad donde las condiciones climáticas favorecen la reproducción del Aedes aegypti incluso en invierno, la prevención se convierte en un deber comunitario. La lucha contra el dengue comienza en cada casa, y el compromiso de los posadeños es la clave para reducir los índices y proteger la salud de toda la población.