Autoridades de Energía de Misiones supervisaron el plan de modernización tecnológica y el histórico recambio generacional de su personal.
La Central Hidroeléctrica Urugua-í “Norberto Velozo” cumplió este 11 de septiembre 36 años transformando la fuerza del agua en el principal motor de la autonomía energética de Misiones. En la víspera de este aniversario, las máximas autoridades de Energía de Misiones, encabezadas por su presidente Julio César “Chun” Barreto, recorrieron las instalaciones operativas ubicadas en Puerto Libertad para supervisar las tareas de mantenimiento y presenciar un hito operativo clave: la entrada en paralelo y sincronización de una de sus unidades generadoras.
Durante la visita, Barreto ratificó el rol crucial que tiene la represa para la región. El funcionario recordó cómo el complejo hidroeléctrico logró sostener la demanda del territorio provincial durante los recientes trabajos programados por LITSA en las Estaciones Transformadoras de San Isidro y Rincón Santa María. En esa oportunidad, a pesar de que la provincia quedó completamente aislada del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), Urugua-í demostró su valor estratégico al abastecer con éxito el consumo de los misioneros.
El corazón de la «joya misionera»
Puesta en marcha en 1990, la central aprovecha un desnivel natural superior a los 80 metros en el arroyo Urugua-í. Cuenta con una potencia instalada de 120 MW, distribuida en dos turbinas tipo Francis de 60 MW cada una.
A diferencia de las plantas de base, Urugua-í opera principalmente como una central de punta. Esto significa que está diseñada para activarse estratégicamente en los momentos de mayor exigencia y pico de consumo, optimizando el uso del agua almacenada en su embalse para responder con inmediatez ante cualquier emergencia del sistema.
Inversión en tecnología y futuro laboral
A más de tres décadas de su inauguración, la planta atraviesa un profundo proceso de modernización financiado con fondos provinciales. Los trabajos actuales incluyen la renovación total del centro de mando y la digitalización de los sistemas de comando y control con tecnología de última generación.
De forma paralela a la actualización técnica, la empresa ejecuta un plan de recambio generacional. Los ingenieros y operarios fundadores de la central se encuentran hoy transmitiendo su experiencia y conocimientos al nuevo personal que comienza a asumir la responsabilidad de operar la planta.
El plan integral se complementa con obras de mantenimiento civil y mecánico en el área de máquinas y turbinas. Las tareas abarcan desde la recuperación de sistemas de bombeo y cañerías hasta el tratamiento anticorrosivo de las estructuras metálicas, garantizando que la infraestructura mantenga los estándares de seguridad necesarios para seguir custodiando el suministro eléctrico de la provincia por las próximas décadas.




