Las intensas lluvias y las condiciones climáticas adversas que golpean a las cuencas internacionales obligaron a una drástica medida en las fronteras fluviales. La Dirección Nacional de Migraciones de Paraguay dispuso el cierre temporal de 10 de los 19 puestos de control habilitados sobre los ríos Paraná y Paraguay, debido al extraordinario repunte de las aguas que inundó instalaciones terrestres y obligó a suspender por completo el servicio comercial de balsas y lanchas.
La medida, coordinada en espejo con el cese de operaciones dispuesto del lado argentino por fuerzas como la Prefectura Naval, busca resguardar la seguridad de los pasajeros, del personal fronterizo y proteger la infraestructura institucional.
Los puestos afectados por la contingencia
La restricción total de los tránsitos internacionales afecta a terminales clave ubicadas en tres departamentos fronterizos:
Alto Paraná: Tres Fronteras (Presidente Franco).
Itapúa: Mayor Otaño, Capitán Meza, Bella Vista (Ape Aimé), Puerto Triunfo y Puerto Carlos Antonio López–7 de Agosto.
Ñeembucú: Paso de Patria, Itá Corá, Puerto Itá y Cerrito.
Oficinas evacuadas y traslado de aduanas
El avance del agua obligó a activar operativos de mudanza urgente. En Paso de Patria, el desborde del río alcanzó directamente las oficinas de control, por lo que se realizó una evacuación de emergencia de los bienes informáticos y mobiliario institucional.
Por su parte, en el estratégico cruce de Tres Fronteras (Presidente Franco), el contenedor utilizado habitualmente para los controles migratorios de ingreso y salida debió ser arrastrado con maquinaria un kilómetro tierra adentro sobre la ruta, para sacarlo del área de riesgo hídrico. La operatividad en este punto quedó paralizada luego de que las empresas privadas de balsas suspendieran sus viajes por la violencia de las corrientes y el arrastre de troncos.




