Tras haber marcado 3,35 metros el pasado fin de semana, el río mantuvo una preocupante tendencia alcista que sepultó la arena de balnearios emblemáticos como Punta Norte, Soró, Paranaguá y Playa Yvaga. Concesionarios locales confirmaron que el agua ya ingresó a la estructura de los paradores costeros.
El panorama se torna crítico para la infraestructura y las poblaciones ribereñas debido a las siguientes proyecciones y efectos:
Pérdida temporal del recurso turístico: La Municipalidad de Ituzaingó determinó la clausura total de las playas de cara al inicio de la temporada estival, prohibiendo las actividades recreativas y el ingreso de bañistas debido al peligro que revisten las fuertes corrientes.
Evacuaciones en Isla Apipé: La situación más urgente se localiza en el territorio isleño ubicado frente a la localidad. El Comité de Emergencia local —en conjunto con Prefectura y la Policía de Corrientes— ya coordinó la evacuación de más de 10 familias damnificadas en zonas bajas. Además, pequeños productores debieron retirar ganado menor y vacunos a contrarreloj durante la madrugada hacia áreas altas de Apipé Chico para evitar mortandades.




