La central hidroeléctrica Itaipú continúa operando bajo esquema de monitoreo especial y descarga controlada a través de dos de sus vertederos. Si bien el caudal evacuado experimentó una reducción respecto de jornadas previas, los volúmenes liberados siguen muy por encima de los parámetros regulares: este lunes, con los canales izquierdo y central habilitados, el vertido se ubicó en los 14 millones de litros de agua por segundo.
En la zona de influencia, la cota del río Paraná mantiene un descenso progresivo pero se ubica en torno a los 118 metros sobre el nivel del mar, una marca que aún supera con amplitud el nivel habitual de 102 metros. A su vez, el río Iguazú registró una merma en su caudal hacia los 8 millones de litros por segundo —todavía lejos de su promedio ordinario de 1,5 millones—, factor hidrológico que facilita el drenaje de la cuenca principal.
El sostenimiento del vertido responde a los altos volúmenes de descarga que continúan emitiendo las centrales Porto Primavera y Rosana, sumados a las cuencas incrementales que alimentan el embalse binacional. La maniobra operativa busca compatibilizar la capacidad de generación eléctrica con la necesidad de retener picos de crecida para proteger a las poblaciones costeras aguas abajo, regulando la altura del Paraná mediante un almacenamiento temporal en el lago de la represa.




