Policía de Misiones avanza en la coordinación con todas las diócesis de la Iglesia católica y las iglesias evangélicas de la provincia para disponer preventivamente de instalaciones, camas, colchones, ropa y otros recursos destinados a familias que pudieran necesitar ser evacuadas ante emergencias climáticas.
En el marco de las directivas del Gobierno provincial, a través del Ministerio de Gobierno, el subjefe de la Policía de Misiones, comisario general Raúl David Maslowski, mantuvo reuniones de trabajo con el padre Sebastián Escalante, canciller del Obispado de Posadas, y con el pastor Guillermo Barbosa, presidente del Consejo de Pastores de Misiones, para coordinar la participación de ambas instituciones religiosas en el esquema de prevención y respuesta ante posibles evacuaciones.
A partir de estos encuentros, se avanza en la articulación con todas las diócesis, sus parroquias y las congregaciones evangélicas distribuidas en la provincia, a fin de identificar instalaciones que puedan acondicionarse como centros de alojamiento temporal. Asimismo, se contempla la disponibilidad de camas, colchones, ropa y otros elementos necesarios para asistir a las familias que pudieran resultar afectadas por inundaciones u otras contingencias climáticas.
Como siguiente paso, los referentes religiosos de cada localidad mantendrán reuniones con los jefes de las dependencias policiales para evaluar los espacios disponibles, sus condiciones y los recursos con los que cuentan, de manera que puedan organizarse anticipadamente ante una eventual necesidad de evacuación.
Esta articulación se suma al trabajo preventivo que la Policía viene desarrollando a través de sus 15 Unidades Regionales, cuyos efectivos realizan relevamientos de zonas vulnerables, identifican sectores expuestos a inundaciones y planifican los recursos humanos y logísticos necesarios para responder ante emergencias.
De esta manera, el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Gobierno y la Policía de Misiones, continúa ampliando la coordinación con las instituciones religiosas y otros sectores de la comunidad, con el objetivo de anticiparse a posibles emergencias y contar con espacios de alojamiento y recursos de asistencia organizados para las familias misioneras que pudieran necesitarlos.




