El presidente de la Cámara de Representantes de Misiones, Sebastián Macias, encabezó un encuentro con el titular del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa, y el diputado provincial Adrián Núñez. La reunión se inscribió en una serie de diálogos que el legislador viene sosteniendo en distintos puntos de la provincia con productores, industriales y trabajadores del sector. El objetivo: analizar la crisis que atraviesa la actividad, elevar propuestas al Gobierno nacional y buscar herramientas que permitan ordenar un mercado que definió como “muy complejo”.
Un Legislativo activo en la discusión
Macias subrayó que el Poder Legislativo no puede permanecer al margen de un conflicto que afecta a miles de familias misioneras. “Yo no me puedo quedar de brazos cruzados esperando que el mercado se solucione solo”, expresó, defendiendo el rol del Estado como articulador de consensos y canal institucional ante Nación. Reconoció que no habrá soluciones inmediatas, pero insistió en que la pasividad no es opción.
Reglas para un mercado sensible
El debate sobre el modelo de regulación ocupó un lugar central. Para Macias, el mercado puede funcionar con mayor libertad, pero necesita pautas que garanticen previsibilidad. “Hoy el consumidor accede a un producto a bajo precio, pero a costa de que los productores estén en una mala situación”, advirtió. En ese sentido, reclamó mecanismos que eviten que los costos y precios sigan “pisándose” en el eslabón primario.
Calidad y composición: recuperar estándares
El presidente de la Cámara también puso el foco en la calidad del producto. Señaló prácticas que distorsionan el mercado y afectan el valor final, como el exceso de palo en los paquetes. Propuso reducir ese volumen para mejorar la calidad, sostener el liderazgo en exportaciones y aumentar la demanda de hoja verde. “Hay que volver a cargarla de hojas. Eso va a hacer que se compre más a los productores y que la calidad siga siendo alta”, sostuvo, planteando la necesidad de articular con ANMAT y el Ministerio del Agro.
Pagos, stock y sobreproducción
Otro eje fue la cadena de pagos: hoy los productores venden por debajo de los costos reales y cobran a plazos de hasta 180 días. “El estándar debería estar entre 160 y 240 pesos, pero eso no se paga. Eso hace insostenible la cadena”, explicó. También advirtió sobre el riesgo de sobreproducción y reclamó que el INYM recupere herramientas para ordenar cantidades y planificar a mediano plazo. “El mercado yerbatero es muy sensible y muchas veces se mueve por comentarios o información incompleta”, alertó.
Impacto social y cosecha paralizada
El panorama social es de incertidumbre. De cara a la cosecha 2026, Macias describió un escenario paralizado: “No hay productor que hoy esté cosechando ni pensando en replantar”. La falta de previsibilidad y los precios deprimidos frenan la actividad, con impacto directo en el empleo rural y las economías regionales. Frente a ese cuadro, el legislador reafirmó que el Estado debe sostener su presencia: “Hay que entender el modelo nacional, pero también saber que existen soluciones complementarias, muy referidas a la regulación”.



