El país ubicado en el sur de África, Zimbabue, está sufriendo una gran sequía en su territorio, por lo que los efectos se empezaron a sentir. Se conoció la noticia de que en el Parque Nacional Hwange, el mayor de ese país, ya son más de 100 elefantes que fallecieron por falta de agua.
Este lunes, el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) informó que los pozos de agua se secaron, indicando que «la prolongada estación de sequía redujo los pozos de agua, antes abundantes, a charcos de barro».
El Parque cuenta con una superficie de más de 14.600 km2 y alberga a unos 45.000 elefantes, pero a pesar de contar con más de 100 pozos que son alimentados a energía solar, no fueron suficientes para mantener con vida a estos grandes mamíferos, por lo que las altas temperaturas obligaron a «la fauna salvaje a caminar largas distancias en busca de comida y agua», afirmó IFAW.

En septiembre, ya habían notificado que los animales se habían trasladado hasta Botsuana, país vecino, en búsqueda de agua y comida. Esto «debe verse como un síntoma de los profundos y complejos desafíos que afectan a la conservación de los recursos naturales de la región, agravados por el cambio climático», indicó Phillip Kuvawoga, experto del IFAW.
En el año 2019 ya se había registrado la muerte de 200 elefantes, por lo que es un problema que cuenta con varios años. En total, son cerca de 100 mil los que habitan en Zimbabue, siendo la segunda mayor población del mundo, superando la capacidad de sus parques.