El papa León XIV no requerirá terapias complementarias tras la extirpación exitosa de un adenocarcinoma pulmonar, según confirmó este miércoles la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El parte oficial, respaldado por los exámenes histológicos y de biología molecular definitivos, trajo alivio a la Iglesia y despejó las dudas en torno a su agenda internacional, encendiendo de lleno la expectativa por su arribo a la Argentina previsto para las próximas semanas.
El informe médico, rubricado por el médico personal del pontífice, Luigi Carbone, y por el jefe del equipo quirúrgico, Stefano Margaritora, precisó que la lesión cancerígena se encontraba estrictamente circunscripta al tejido removido. Por tal motivo, la junta de especialistas concluyó de forma unánime que no resulta necesario someter al Santo Padre a quimioterapia, radioterapia ni a ningún otro tratamiento oncológico posterior.
La intervención tuvo lugar el pasado 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma, donde los cirujanos procedieron a la resección del lóbulo inferior del pulmón derecho. Tras cursar un posoperatorio favorable y sin complicaciones clínicas durante cinco días de internación, el líder religioso recibió el alta hospitalaria el sábado 17 y completó su reaparición pública el domingo último durante el rezo del ángelus ante unas 15.000 personas en la Plaza San Pedro, ocasión en la que agradeció las oraciones de los fieles y anticipó una reincorporación paulatina a sus obligaciones cotidianas.
Instalado nuevamente en el Palacio Apostólico, el pontífice avanza con su rehabilitación mientras se sostiene en pie su itinerario internacional. En ese sentido, el cirujano Stefano Margaritora ratificó que desde la perspectiva médica no existe ningún impedimento para concretar la visita pastoral a la Argentina programada del 8 al 11 de noviembre, la cual contempla actividades en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y la Basílica de Luján.




