Llegó la hora de la verdad para Bartolomé Mitre. Este sábado, desde las 20:00 horas, el «Gigante de Rocamora» será el escenario de una batalla futbolística donde no hay mañana.
El conjunto misionero buscará seguir con vida en el Torneo Federal A cuando reciba a Boca Unidos de Corrientes, en el partido de revancha correspondiente a la segunda etapa de la Reválida.
La ecuación es clara, aunque la mochila sea pesada: Mitre cayó en la «ida» por 1 a 0 en suelo correntino, pero la ventaja deportiva —obtenida por su desempeño previo en el certamen— se convierte hoy en su mejor escudo. Al Auriazul le alcanzará con ganar por cualquier marcador para igualar el global y sellar su clasificación a la próxima instancia.
Remar contra la corriente y el fantasma de las bajas
No ha sido una temporada fácil para el cuerpo técnico liderado por Miguel «Pico» Salinas. Mitre afronta este tramo decisivo con un plantel diezmado: entre problemas económicos y deserciones, el equipo cuenta con casi 20 jugadores menos respecto a los que iniciaron la pretemporada.
Para colmo de males, la enfermería y las tarjetas sumaron nuevos dolores de cabeza esta semana. Salinas no podrá contar con dos piezas clave: Canzoniero, quien sufrió una grave lesión que lo marginará de las canchas por varios meses, y el lateral Arregui, que vio la tarjeta roja en el partido de ida. Dos ausencias de peso para una estructura que ya venía haciendo un esfuerzo titánico.
La inteligencia como bandera ante el cerrojo correntino
A pesar de la derrota en el primer chico tras el gol agónico de Agustín Alfano, las sensaciones tácticas son positivas. En Corrientes, Mitre jugó un gran partido, plantándose de igual a igual y mereciendo largamente mejor suerte. El fútbol no sabe de merecimientos, pero ese rendimiento es el combustible que alimenta las máximas expectativas de la hinchada posadeña.
La clave del sábado pasará por la templanza. Mitre está obligado a atacar, pero tendrá que ser extremadamente inteligente. Enfrente se parará un Boca Unidos que, bajo la dirección de Alberto Boggio, sabe replegarse y llegará a Misiones con todas sus armas defensivas aceitadas para abroquelarse atrás y defender con uñas y dientes ese 1 a 0 logrado en su casa.
El destino de Mitre en la tercera categoría del fútbol argentino se define en 90 minutos. La cita es este sábado en Posadas, bajo el arbitraje del tucumano Martín. Promesa de dientes apretados, corazón en la mano y un Auriazul decidido a hacer valer su localía para seguir soñando con el ascenso.




