Las Cataratas del Iguazú cerraron la jornada de este domingo con un caudal verdaderamente imponente: 11.400 metros cúbicos por segundo, un volumen de agua que multiplicó la fuerza de sus saltos y dejó boquiabiertos a los visitantes.
El marco natural fue sencillamente majestuoso. El contraste entre la furia blanca del agua y el verde intenso de la selva paranaense se convirtió en el gran protagonista de un fin de semana largo que ya se perfila como un éxito rotundo para el sector turístico provincial.
Aluvión de turistas en la selva
Según los primeros datos oficiales, alrededor de 10.000 personas ingresaron al Parque Nacional Iguazú desde el pasado viernes. Familias, parejas y contingentes de distintas provincias y del exterior llegaron masivamente para vivir una experiencia que, gracias a la fisonomía cambiante del río, se renueva por completo con cada salto y cada mirada.
A pesar de la magnitud de la crecida y del gran volumen hídrico, los principales recorridos del área Cataratas se mantuvieron habilitados bajo un constante monitoreo de los guardaparques, permitiendo a la gente disfrutar de las pasarelas con total seguridad.
Para quienes busquen planificar su visita en los próximos días o verificar el estado de los circuitos en tiempo real, se recomienda seguir las vías oficiales de comunicación en el sitio del Parque Nacional Iguazú.




