Luego de las tareas de emergencia por las tormentas de mediados de septiembre, Energía de Misiones comenzó el reemplazo de los antiguos postes de madera por estructuras de hormigón en el tendido de 33 kV.
POSADAS. Tras las severas tormentas que golpearon a la zona norte de la provincia a mediados de septiembre, los equipos técnicos de Energía de Misiones pusieron en marcha una intervención de fondo sobre la línea de media tensión de 33 kV que une las localidades de San Antonio y Bernardo de Irigoyen. Los trabajos consisten en el recambio integral de los postes de madera dañados por nuevas estructuras de hormigón, con el objetivo de dotar de mayor estabilidad y resistencia al sistema interconectado regional ante futuros eventos climáticos.
El frente de mal tiempo, caracterizado por ráfagas intensas de viento, provocó a mediados de este mes la caída de más de una decena de postes, comprometiendo seriamente el suministro eléctrico en el extremo norte misionero. Si bien las cuadrillas de Transmisión lograron reestablecer el servicio de manera provisoria a las pocas horas de la contingencia, la prestataria activó ahora la segunda etapa del plan con obras de carácter permanente.
Según informaron desde la compañía energética, las tareas de modernización del tendido no solo apuntan a optimizar la confiabilidad de la red troncal, sino que también alcanzan de forma directa a los sectores urbanos y periurbanos próximos a viviendas, donde los operarios avanzan con las excavaciones y el montaje de las nuevas columnas de hormigón armadillo.
Con este despliegue, las autoridades provinciales buscan consolidar una solución estructural para una infraestructura que resulta estratégica para el desarrollo residencial, comercial y productivo tanto de San Antonio como de Bernardo de Irigoyen y sus respectivas áreas de influencia.




