¿Por qué el mate sí hidrata?
El debate histórico se centraba en la cafeína, que estimula la eliminación de líquidos. Sin embargo, los estudios demuestran que el mate es un gran aliado hídrico por tres razones fisiológicas:
- Efecto goteo: Para que la cafeína deshidrate se necesita una dosis de shock (300 a 400 mg de golpe). Como el mate se toma sorbo a sorbo, el agua se retiene y aprovecha de forma progresiva.
- Margen de seguridad: Revisiones globales señalan que consumos de cafeína menores a 500 mg diarios hidratan igual que el agua pura. Un litro de mate cebado aporta unos 300 mg; el volumen de agua ingresado supera ampliamente cualquier leve efecto diurético.
- Tolerancia orgánica: En los tomadores habituales de mate, el efecto diurético agudo se atenúa por completo.
El veredicto de los expertos
La bioquímica e investigadora Ana Thea destaca que el mate es una bebida hipocalórica, sin grasas, baja en sodio y rica en vitaminas del complejo B. Según las pautas de la OMS y la EFSA, al menos el 50% de los dos litros de líquido diarios recomendados debe ser agua pura, mientras que el resto puede completarse con infusiones sin azúcar. El mate encaja perfecto en este último porcentaje.
Por su parte, el nutricionista deportivo Francis Holway demostró esto en el alto rendimiento. Al medir la densidad de la orina en futbolistas profesionales que consumían mate, comprobó que mantenían un estado de hidratación óptimo, sin alterar su rendimiento.
La regla de oro: complemento, no sustituto
Aunque es una excelente noticia, los médicos coinciden en que el mate complementa, pero no reemplaza al agua pura. La recomendación ideal para el día a día es la conducta del «termo y la botella»: disfrutá del mate, pero alterná con vasos de agua fresca para asegurar el equilibrio metabólico perfecto.




