El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová anunció una flexibilización histórica en su prohibición de donar o recibir transfusiones de sangre.
La decisión anunciada la semana pasada fue comunicada por la máxima autoridad de los Testigos de Jehová, con sede en Estados Unidos.
La prohibición, establecida en 1945, se basa en un mandato bíblico que exhorta a los cristianos a “abstenerse de la sangre”. La nueva habilitación sigue manteniendo la postura de no recibir “sangre completa”, pero deja que cada creyente opte por sus cuatro principales componentes.
La modificación amplía los parámetros que habían sido transformados en marzo, cuando la organización había habilitado las autotransfusiones de sangre antes de cirugías o intervenciones médicas.
“Dado que la Biblia no habla sobre este tipo de decisiones, cada persona debe decidir según su conciencia. Ese mismo razonamiento se ha extendido ahora al uso de los cuatro componentes principales de la sangre”, comunicó el organismo.
El argumento detrás del cambio está relacionado con la interpretación que hace la organización de las Escrituras. Según explicó el Cuerpo Gobernante, la Biblia no establece de manera específica cómo debe decidirse el uso de los componentes de la sangre durante tratamientos médicos. Por ese motivo, considera que cada creyente debe tomar su propia decisión de acuerdo con su conciencia.




