El Gobierno nacional impulsa un reordenamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), que incluye la derogación de 21 resoluciones y el traspaso de funciones de registro y fiscalización al Senasa. La medida generó rechazo en organizaciones del sector, que consideran que se trata de una nueva reducción de facultades del instituto.
Jorge Skripczuk, presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, expresó su preocupación: “Lo triste es que van en perjuicio de los productores, de los tareferos y también de las pequeñas y medianas industrias. Cada día que pasa hay más incertidumbre”.
El dirigente cuestionó que se desarme una estructura creada específicamente para atender las particularidades de la producción yerbatera y relató que incluso se plantearon propuestas inviables, como que cada productor tenga su propio secadero.
Las organizaciones difundieron un documento conjunto en rechazo a las modificaciones y adelantaron que lo harán llegar al directorio del Inym. Skripczuk llamó a los productores a mantenerse unidos y a revisar el rumbo de las políticas hacia el sector.




