21 de septiembre de 2026

Temaikén inauguró Plaza Osununú inspirada en la reserva ubicada en San Ignacio

El nuevo espacio recreativo recrea paisajes de Misiones y propone juegos, recorridos y desafíos para chicos de todas las edades.

El Bioparque Temaikèn inauguró recientemente Plaza Osununú, un nuevo espacio de grandes dimensiones que se destaca por su diseño y propuesta, única en el país. El sector cuenta con un mangrullo central de más de 300 m² y propone a niños de todas las edades explorar, trepar, deslizarse y recorrer distintos circuitos inspirados en la Reserva Natural Osununú, en Misiones, que la Fundación Temaikèn protege desde hace más de 20 años.

La reserva que inspiró la creación de la plaza está ubicada en San Ignacio, Misiones y es uno de los paisajes que inspiraron a Horacio Quiroga a la hora de escribir los Cuentos de la Selva. Mediante el juego y la exploración, la nueva plaza recrea algunos de los paisajes y elementos característicos de este territorio como el acantilado de Osununú, el caracol de Apipé y un bosque de palos, para acercar a las familias a la biodiversidad, los paisajes y las historias de la selva paranaense.

El mangrullo central es una de las principales atracciones de la plaza. Con una estructura central de más de 300 m2 fue construido para generar una experiencia envolvente en los visitantes, con múltiples niveles, recorridos y posibilidades de juego e interacción. Su diseño combina formas escultóricas y orgánicas con materiales que buscan dialogar con el entorno natural del Bioparque.

Plaza Osununú: qué tiene de especial

Uno de los principales atractivos de la nueva plaza es su estructura central de más de 300 metros cuadrados, que permite generar distintos niveles, recorridos y espacios de interacción.

El diseño incorpora formas orgánicas y escultóricas que buscan integrarse visualmente con el entorno natural del bioparque y recrear elementos propios de la selva.

Pero hay un detalle que diferencia a esta propuesta de otras atracciones temáticas: el paisaje que la inspiró existe y forma parte de un área dedicada a la conservación de la biodiversidad.