La crisis de Crucero del Norte se profundiza. Choferes de la compañía iniciaron un acampe en la sede de Posadas, en reclamo de definiciones sobre la continuidad de sus puestos de trabajo. La medida se suma a la paralización total de los servicios de larga distancia en todo el país, que mantiene varados a pasajeros con boletos ya adquiridos.
La empresa dejó de vender pasajes en boleterías y canales habituales, y comunicó que la suspensión de operaciones se mantendrá hasta nuevo aviso. Desde la firma atribuyen la situación a una combinación de problemas internos y al contexto económico que golpea al transporte de larga distancia.
Mientras tanto, los trabajadores permanecen en la sede de la capital misionera a la espera de respuestas, y los usuarios presionan por soluciones para viajes ya pagos. La incertidumbre crece en torno a una compañía con décadas de trayectoria, que atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia.




