Con el objetivo firme de volver a posicionar a la Argentina en el mapa del automovilismo y motociclismo mundial, se proyecta un trazado principal completamente renovado que buscará cumplir con las estrictas normas de FIA Grado 1, la máxima homologación internacional necesaria para albergar eventos de la talla de la Fórmula 1.
La renovada pista contará con una extensión de 4,3 kilómetros y un ancho uniforme de 14 metros. El diseño estratégico contempla un total de 14 curvas y una reconfiguración profunda del terreno. Para lograr la extensión necesaria de la recta opuesta, se desmanteló y reubicó por completo el sector que ocupaba el viejo kartódromo, una de las modificaciones más importantes del plano.
Uno de los puntos más destacados de la obra es la construcción de una nueva horquilla con un peralte de 10 grados. Esta variante técnica no solo será clave para incrementar las zonas de sobrepaso y el espectáculo en pista, sino que responde directamente a las exigencias de seguridad de la máxima categoría. Con estas reformas, se estima que los monoplazas alcanzarán picos de velocidad de hasta 340 km/h en la recta principal, con un promedio de 225 km/h y un tiempo de vuelta proyectado en el orden de 1 minuto y 18 segundos.
En cuanto a la infraestructura general, el predio se acondiciona para recibir a 150.000 espectadores por día, convirtiéndolo en uno de los centros deportivos más masivos de la región. Los trabajos complementarios en marcha incluyen grandes movimientos de suelo, la instalación de modernos pianos de hormigón, túneles de acceso renovados y un sistema hidráulico mejorado con nuevos conductos pluviales para evitar inundaciones. Gracias a la versatilidad del nuevo diseño, el autódromo podrá habilitar hasta doce configuraciones diferentes de pista, adaptándose con facilidad tanto al motociclismo internacional como a los campeonatos nacionales.




