El turismo internacional receptivo en Argentina atraviesa su peor retroceso en años. En el primer semestre de 2026 ingresaron 2,9 millones de turistas extranjeros, un número apenas superior al de 2025 pero 54% menor al registrado en 2023 (6,3 millones).
La contracción se explica por varios factores:
- Apreciación del peso frente al dólar, que encareció bienes y servicios en términos internacionales.
- Pérdida de competitividad regional, con Brasil ofreciendo precios más favorables.
- Presión impositiva y altos costos internos, señalados por prestadores turísticos.
- Tarifas aéreas elevadas, que encarecen el ingreso al país.
El índice Big Mac de The Economist mostró al peso argentino como una de las monedas más sobrevaluadas del mundo. En la última actualización, aparece con una sobrevaluación del 19% frente al dólar, mientras que el real brasileño figura con una subvaluación del 6%.
Según el Barómetro de Turismo Mundial de ONU Turismo, Argentina cayó al cuarto lugar regional en 2025, detrás de Brasil, Colombia y Chile. La pérdida de visitantes impacta no solo en hoteles y agencias, sino también en gastronomía, transporte, comercio y economías regionales.
El sector advierte que las devaluaciones pueden mejorar temporalmente la competitividad, pero deterioran el poder adquisitivo interno. El desafío es sostener precios atractivos para el visitante extranjero sin trasladar el costo a la economía doméstica.
En tres años, Argentina pasó de ser líder regional a perder más de la mitad de sus turistas internacionales. La recuperación dependerá de su capacidad para reducir costos, mejorar la competitividad cambiaria y ofrecer alternativas más accesibles frente a sus vecinos sudamericanos.




