12 de agosto de 2026

El fenómeno El Niño: advierten que se esperan semanas con precipitaciones

Se esperan lluvias extraordinarias de hasta 500 milímetros en agosto, con tormentas severas y oscilaciones térmicas que pondrán en alerta a toda la provincia.

El fenómeno El Niño ya se manifiesta con fuerza en Misiones y la región, con lluvias que superan ampliamente los promedios históricos. Marco Hernández, del equipo de Alerta Temprana del Gobierno provincial, anticipó que para el próximo fin de semana se esperan 100 milímetros acumulados y que, hacia fines de agosto, el total podría alcanzar los 500 milímetros. La cuenca del río Uruguay aparece como la zona más vulnerable, aunque los efectos también se sentirán en los ríos Paraná e Iguazú.

Las próximas semanas estarán marcadas por precipitaciones intensas y tormentas severas. El patrón climático incluye un aumento progresivo de las temperaturas, jornadas cálidas y calurosas, seguidas de descensos bruscos hacia finales de mes y comienzos de septiembre, con probabilidad de heladas. Estas oscilaciones generan condiciones de gran energía atmosférica, favoreciendo tormentas de fuerte intensidad.

El Gobierno de Misiones ya puso en marcha planes de prevención y mitigación junto a municipios y comités de crisis, especialmente en localidades ribereñas del río Uruguay. Se realizan relevamientos de zonas en riesgo de crecidas, lugares para albergar evacuados, condiciones de caminos y afectación en cultivos, además de garantizar servicios de salud, energía y agua.

El Servicio Meteorológico Nacional y otros organismos coinciden en que El Niño está cerca de alcanzar una intensidad muy fuerte. Para Argentina se prevé un aumento de las precipitaciones en Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires.

El escenario que se abre para los próximos meses es de lluvias extraordinarias, tormentas severas y variaciones térmicas que demandan máxima atención. Misiones despliega un plan de acción para reducir riesgos y proteger a la población frente a un fenómeno que marcará el pulso climático de la primavera y el verano.