El histórico y estratégico viaducto sobre el arroyo Tabay tiene las horas contadas. Vialidad Provincial confirmó que en un plazo máximo de dos meses se llamará a licitación pública para la construcción del nuevo puente sobre la Ruta Provincial 7, en jurisdicción de Jardín América. La obra representa un alivio definitivo para un corredor vial clave que une la Ruta Nacional 12 con la Ruta Nacional 14.
La infraestructura actual venía dando señales de fatiga extrema. El último gran dolor de cabeza ocurrió hace apenas semanas, en julio de 2026, cuando una fuerte crecida del Tabay obligó a clausurar el paso de manera preventiva. Tras las evaluaciones técnicas, el puente se reabrió pero con una soga al cuello: una restricción de circulación para vehículos que superen las 20 toneladas.
El calvario del desvío para el transporte pesado
Esta limitación física transformó la logística regional en un rompecabezas. Actualmente, los camiones de gran porte que exceden el tonelaje permitido no pueden cruzar por Jardín América y se ven obligados a realizar extensos desvíos pavimentados.
Quienes suben desde el sur de Misiones deben recalcular su ruta en Gobernador Roca, desviándose por la Ruta Provincial 6 para recién enganchar la Ruta 14. Este esquema encarece los costos de flete, estira los tiempos de viaje y sobrecarga otros corredores viales de la provincia.
Las claves de la nueva infraestructura
El proyecto financiado por el organismo multilateral FONPLATA apunta a una solución estructural y a largo plazo:
- Mayor altura y luz: Diseñado específicamente para resistir las recurrentes e impredecibles crecidas del arroyo Tabay sin necesidad de cortes preventivos.
- Fin de las restricciones: Soportará el tránsito pesado sin límites de carga, reincorporando los camiones con producción misionera al eje directo de la Ruta 7.
- Seguridad vial integrada: Contempla accesos modernos y calzadas adaptadas al flujo vehicular actual, que combina turismo y transporte de cargas.
Un motor para el turismo y la producción
La Ruta 7 no es solo una vía de escape vecinal; es la arteria que conecta el Alto Uruguay con el Paraná y un paso obligado para el turismo que busca el centro de la provincia. La eliminación definitiva de este embudo de botellas evitará las pérdidas económicas que sufren productores, transportistas y comerciantes cada vez que el arroyo ruge. En 60 días, las ofertas económicas estarán sobre la mesa para empezar a jubilar a un puente que ya no daba para más.




