Lo que ocurre en Ciudad del Este no es un hecho aislado. Es la misma postal de asfixia y desidia institucional que hoy replican de manera idéntica los pasos entre Puerto Iguazú y Foz do Iguaçu y el colapsado viaducto San Roque González.
Las millonarias inversiones en turismo y comercio se diluyen en el asfalto caliente de filas interminables.
- Ciudad del Este y el Puente de la Amistad: Gremios agrupados en la Cámara de Comercio emitieron una dura carta abierta denunciando que los esfuerzos por atraer marcas internacionales y promover competitividad comercial pierden efectividad absoluta ante un viaducto crónicamente colapsado.
- La propuesta paraguaya: Exigen de forma urgente restringir la circulación de camiones de carga de gran porte exclusivamente al horario nocturno (de 17:00 a 06:00 horas), con el objetivo de liberar el tránsito diurno para vehículos ligeros, trabajadores y un turismo comercial que hoy huye por las demoras.
- Efecto espejo en Iguazú-Foz: El reclamo se mimetiza en el norte de Misiones, donde el sector turístico de Puerto Iguazú presiona para agilizar los controles sobre el Puente Tancredo Neves. A pesar de los intentos por canalizar camiones y reorganizar flujos con las aperturas graduales del Puente de la Integración, la burocracia diurna sigue espantando a los visitantes que sostienen los márgenes de ganancia locales.
- Posadas-Encarnación en su peor hora: El drama se vuelve crítico en el sur de la provincia, donde el Puente San Roque González de Santa Cruz exhibe filas kilométricas cotidianas. El gobierno paraguayo elevó propuestas a las autoridades argentinas para destrabar controles aduaneros catalogados como «obsoletos»




