El director de la Opad, Favio Cabello, advirtió que el fenómeno será “muy fuerte” entre octubre y diciembre, con un 81% de probabilidad de ubicarse entre los más grandes desde 1950. El evento, iniciado en junio, podría prolongarse hasta marzo o abril de 2027.
La predicción climática del ENOS anticipa temperaturas cálidas con un 98% de probabilidad para el trimestre julio-septiembre, y un pico de intensidad en noviembre-enero. En paralelo, una ola de calor marina en el Pacífico —ocho veces el tamaño de EE.UU.— refuerza el riesgo de lluvias extremas.
El Gobierno provincial activó el Plan de Emergencia y coordina acciones con Protección Civil, Policía, Salud Pública, Alerta Temprana, bomberos y municipios vulnerables sobre la costa del Uruguay, como El Soberbio, Alba Posse, Colonia Aurora y San Javier.
La Organización Meteorológica Mundial coincide: más del 90% de probabilidad de lluvias por encima de lo normal en primavera y verano, con riesgo de inundaciones en la región mesopotámica y crecida de los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay.




