Las bajas temperaturas llevan a muchas familias a buscar distintas formas de calefaccionar sus hogares. Sin embargo, lo que parece una solución para combatir el frío puede convertirse en una tragedia si no se toman las precauciones necesarias.
Los especialistas recomiendan evitar dormir con braseros encendidos dentro de habitaciones cerradas y mantener siempre una adecuada ventilación en los ambientes.
El monóxido de carbono no tiene olor ni color, por lo que muchas veces las víctimas no perciben el peligro hasta que es demasiado tarde.
En el caso de los calefactores eléctricos, insisten en no sobrecargar enchufes ni utilizar extensiones en mal estado.
También aconsejan mantener estos equipos alejados de cortinas, colchones, muebles y cualquier material inflamable.
Otra recomendación importante es apagar todos los sistemas de calefacción antes de salir de la vivienda o ir a dormir. Un pequeño descuido puede desencadenar un incendio en cuestión de minutos.




