05 de junio de 2026

Sistema de transferencia de peces en Aña Cuá

La futura Central Hidroeléctrica Aña Cuá incorporará un moderno Sistema de Transferencia de Peces (STP), optimizado a partir de tres décadas de experiencia en Yacyretá,

La maquinización del brazo Aña Cuá no solo permitirá incrementar la generación de energía renovable del Complejo Hidroeléctrico Yacyretá. También incorporará una de las obras ambientales más relevantes del proyecto: un moderno Sistema de Transferencia de Peces (STP), diseñado para favorecer la continuidad de las migraciones naturales de las especies más representativas del río Paraná.

La futura Central Hidroeléctrica Aña Cuá, actualmente en construcción en el brazo homónimo del Paraná, contará con tres turbinas de 90 MW cada una, aportando 270 MW adicionales al sistema energético e incrementando aproximadamente un 10% la capacidad instalada del complejo. Junto con la infraestructura energética, el proyecto contempla obras destinadas a reducir impactos ambientales y preservar la biodiversidad de la región.

Uno de los principales desafíos de las centrales hidroeléctricas es que el desnivel generado para producir energía modifica el flujo natural del río y puede convertirse en una barrera para las especies migratorias. En el caso del brazo Aña Cuá, el embalse Yacyretá opera a una cota máxima de 83,5 metros sobre el nivel del mar, mientras que el cauce río abajo se encuentra a 59,5 metros, generando un salto cercano a los 24 metros que interrumpe los extensos desplazamientos que muchas especies realizan a lo largo de su ciclo de vida para reproducirse, alimentarse y sostener sus poblaciones.

En respuesta a este desafío, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) incorporó al Proyecto Aña Cuá un Sistema de Transferencia de Peces que toma como base la experiencia acumulada en las instalaciones ya existentes en la Central Hidroeléctrica Yacyretá, incorporando además mejoras y nuevos criterios de diseño.

El funcionamiento del STP se basa en atraer a los ejemplares desde aguas abajo mediante canales especialmente diseñados. El sistema contempla dos canales de entrada ubicados a distintas profundidades, capaces de generar condiciones de flujo diferenciadas para atraer a las diversas especies presentes en el río.

Una vez dentro del sistema, los peces convergen hacia un canal de acumulación donde un carro concentrador con una reja móvil los guía hacia la cámara de elevación. Desde allí, una canasta llena de agua, accionada mediante un sistema mecánico, los traslada hasta el nivel superior del embalse.

Posteriormente los peces son liberados en una Estación Ictícola, donde pueden realizarse tareas de conteo y monitoreo, para luego ser descargados hacia una zona de aguas calmas especialmente diseñada para que recuperen su orientación y disminuyan el estrés ocasionado durante el proceso de transferencia antes de continuar su migración.

El proyecto incorpora además una Estación Ictícola que permitirá realizar tareas de monitoreo, conteo y seguimiento científico, brindando información clave para evaluar el desempeño del sistema y continuar perfeccionando su funcionamiento.