El partido comenzó con ambos equipos apostando al juego exterior. Tabbia y Duarte abrieron el tanteador con dos triples, mientras que los correntinos apostaban por la jerarquía de Ronaldi. Con el correr de los minutos, los locales también encontraron a Gómez Quintero, quien cortaba hacia el aro, pero además conseguía sumar de a dos con el tiro de media distancia. Con el paso del tiempo y con un gran ingreso de González Gayoso, Tokio estiró la ventaja a más de 10 puntos para ir con comodidad al segundo cuarto, con un parcial de 22-10 a favor de los locales.
Tras un parate largo por la humedad en la cancha y el mantenimiento del parquet, ambos equipos volvieron al juego y nuevamente el local aprovechaba el abuso de tiros de tres de la visita, que no lograba concretar. Lo que no entraba en un aro sí lo hacía en el otro. Barlocchi, con dos bombas de tres, volvía a estirar la ventaja, sumado a que Tokio encontraba goles por adentro, ya que los correntinos no contaban con altura en la zona pintada.
El Oriental, siendo muy superior, sacaba ventaja con su altura y dominaba los rebotes. Esto hacía que Santiago González capturara muchos rebotes ofensivos, teniendo varias oportunidades por posesión, y obligaba a los correntinos a jugar desde afuera, ya que se les hacía casi imposible penetrar el aro. Se irían al descanso con una amplia ventaja de Tokio por 38-19.
El complemento arrancó mejor para la visita, con tres jugadas rápidas de tres puntos para achicar el marcador a 10 unidades. Tokio bajó su intensidad defensiva y perdía pelotas en la línea de pases, pero con el tiempo corriendo se apoyó en Santiago González y en Gómez Quintero para sumar de a dos desde la media distancia.
Ya con la mitad del cuarto transcurrida, el partido se volvió muy hablado, cortado y caliente entre ambos equipos. Los locales aprovecharon esta situación y se agrandaron para lastimar de tres y desde la línea de tiros libres, donde durante todo el torneo demostraron mucha efectividad.
Ya con el partido encaminado, Tokio se dedicó a ser prolijo en defensa y a aprovechar la desesperación de su oponente. Visitó mucho la línea de libres producto de cortes por parte de los correntinos en transiciones rápidas que lograba Tokio tras recuperar balones en la línea de pases.
Con el partido prácticamente liquidado y una diferencia cercana a los 30 puntos, Fernández (entrenador de Tokio) decidió rotar a sus jugadores mayores para darle minutos a los juveniles. Tokio terminó cerrando el encuentro y llevándose una sólida victoria por 73 a 50.




