26 de mayo de 2026

“El jinete sin montura de la A 4”

En Posadas, un reincidente del delito, adolescente de 16 años, decidió que la mejor manera de pasar la tarde era hurtar una yegua

Sin montura, sin riendas, sin nada: solo él y el animal, como si fuera protagonista de una película del lejano oeste… pero rodada en el Barrio A-4.

El plan parecía sencillo: montar “en pelo” y escapar como un gaucho improvisado. El problema es que la yegua no estaba de acuerdo con el guion. Apenas la Policía de Misiones lo divisó en patrullaje, comenzó una persecución digna de un sketch de comedia.

El fugitivo, aferrado al lomo, intentaba mantener la dignidad de su fuga, pero la yegua tenía otros planes: un tropezón, un desequilibrio y ¡zas!, el jinete terminó besando el suelo.

Lejos de rendirse, el hombre intentó continuar la huida a pie, pero ya sin la épica de un caballero medieval ni la velocidad de un atleta olímpico. Los efectivos lo redujeron sin mayores inconvenientes, mientras el animal recuperaba la calma y volvía a manos de la madre del joven damnificado.

La escena dejó una enseñanza clara: robar una yegua sin montura no convierte a nadie en héroe de acción, sino en protagonista involuntario de una comedia policial.