10 de junio de 2026

Tokio se quedó con el clásico en cancha de Mitre

El Oriental le ganó a Mitre en su casa por 66-71 en un clásico caliente y muy disputado. El goleador del encuentro fue Adrián Lange, que convirtió 19 puntos.

Un partido vibrante, con muchas expectativas y un enorme marco de público, comenzaba en cancha de Mitre, que si vamos a los números, el primer período fue el que marcó la diferencia del encuentro, que terminó 12-17 a favor de la visita. Tokio comenzaría mejor, jugando con Tabbia y Santi González, haciéndose fuerte en la zona y efectivo en los libres, pero rápidamente el Auriazul se recuperó jugando con Tomás Rossi en la zona pintada, quien conseguía puntos para que Tokio no se fuera tanto en el marcador.

Pero sería el momento donde Tokio mostraría su experiencia nuevamente con la dupla Tabbia/González, quienes con tiros de media distancia y buenas defensas adelantarían a Tokio en el marcador para irse al descanso 12-17 a favor de la visita.

Ya en el segundo período, Mitre mostró más los dientes, pero habría sufrido la baja de Tantos tras pedir el cambio por lesión. Gattari entraría en lugar del experimentado base y Mitre improvisaría en esa posición. Los juveniles entrarían bien y aportarían desde la línea de tres, mientras que en la visita aparecerían Lange y Gómez Quintero, quienes empezaban a aportar desde la zona y con tiros de media distancia. El partido se tornaría de ida y vuelta, pero la visita mantendría la ventaja por la mínima, muy disputado, con mucho roce, pero además muy hablado.

Lo curioso es que el cuarto terminaría en paridad y Tokio se iría al descanso largo con una ventaja de 31-36.

Al volver de las duchas, se vinieron los cuartos más electrizantes, dignos de un clásico por Liga Federal. Los dirigidos por Martinho (entrenador de Mitre) lo fueron a buscar con transiciones rápidas y la aparición de Montero con triples y ataques veloces. Además, el experimentado alero encontró un buen socio en Pérez Douthat y, apoyándose en la rapidez de Gattari, intentaban acercarse. Pero en la vereda de enfrente se encontraba Lange, con un gran poderío ofensivo, penetrando el aro y encontrando triples a falta de cuatro minutos para el cierre del cuarto, lo que hacía entrar al local en una transición de ansiedad de la que no podría salir, provocado por no poder igualar el partido.

En el último cuarto, donde José Montero pedía mucho la pelota, el mensaje era claro: marcar la línea de pases, cortar el goleo de Tabbia y jugar rápido hacia el aro visitante. Es de destacar que, ante el envión del Auriazul, Tokio encontró en Duarte varias recuperaciones que permitieron mantener al conjunto Nipón siempre arriba, pero como si fuera poco, el Oriental visitaría mucho la línea de libres, donde mostraría efectividad y, a falta de 1:30 para el cierre, desde los libres sacaría ocho puntos de ventaja. Si bien Mitre se aproximó tras un triple de Montero, no podría materializar la remontada, ya que se encontraría errático en los libres.

Sobre el final del partido, Duarte cometería un foul antideportivo ante Montero, donde terminaría de sacar al conjunto local del encuentro y Tokio lo cerraría de manera tranquila, llevándose el segundo clásico del año por 66-71.