21 de abril de 2026

A un año de la muerte de Francisco, inauguraron una gruta en el barrio Manantiales

La comunidad de San Benito inauguró un espacio en homenaje al papa argentino, reafirmando su legado de cercanía y compromiso con los más vulnerables.

En el primer aniversario de la muerte de Francisco, la parroquia San Benito, en el barrio Manantiales de Posadas, levantó una gruta en su honor. La ceremonia se realizó el sábado 11 de abril, en vísperas del Domingo de la Divina Misericordia, con fuerte impronta litúrgica. “La gruta se inauguró antes del domingo de la misericordia, porque el papa Francisco falleció un lunes de Pascua”, explicó el padre Daniel Pesce.

La inauguración estuvo acompañada por una procesión que atravesó hospitales, cárceles y barrios vulnerables. “En ese gesto buscamos hacer presente el legado de Francisco, el papa de los pobres, el papa de todos”, señaló Pesce. La gruta se convierte así en un punto de encuentro espiritual y comunitario, reflejo de una Iglesia cercana.

La Familia Grande Hogar de Cristo, nacida en 2008 en Buenos Aires bajo el impulso del entonces cardenal Bergoglio, es hoy una red que acompaña a personas con consumos problemáticos desde la contención y la espiritualidad. Su lema, “la vida como viene”, resume la mirada de una Iglesia en salida, que prioriza la escucha y la inclusión. Ese enfoque se consolidó luego como uno de los pilares del pontificado de Francisco.

La gruta en Manantiales no es solo un homenaje material, sino un signo de continuidad. “Se trata de hacer presente el legado de Francisco, no desde la nostalgia, sino desde la acción cotidiana”, remarcó Pesce.

Un año después de su partida, el mensaje del papa argentino sigue vivo en gestos concretos de comunidades que lo reconocen como guía: en los márgenes, en los barrios, allí donde la fe se traduce en acompañamiento real.