El Gobierno nacional avanzó recientemente con la recategorización de oficio del monotributo, utilizando la información de billeteras virtuales para detectar ingresos y ajustar automáticamente la categoría de los contribuyentes. La decisión ya tiene impacto visible: en distintos puntos de Buenos Aires comenzaron a aparecer carteles en vidrieras anunciando que no se aceptan pagos por Mercado Pago.
Las explicaciones de los comerciantes son directas: “si cobro por billetera me recategorizan”. De ese modo, para muchos pequeños negocios, el QR pasó de ser una solución financiera a convertirse en un riesgo fiscal. “No es contra Mercado Libre. Es contra el sistema. Si cobro digital quedo expuesto”, señaló uno de ellos al portal La Política Online.
Desde ARCA aclararon que lo que se analiza son las operaciones comerciales cobradas con tarjeta de crédito, débito o QR, y no las transferencias personales. “Es absolutamente falso que se utilice información de préstamos, regalos, propinas o movimientos familiares para recategorizar”, se indicó desde la cuenta oficial en la red X.
El organismo explicó que se verifican los montos percibidos por quienes tienen habilitados cobros digitales, para contrastarlos con la facturación admitida en la categoría en la que se encuentran. Además, recordaron que existe un plazo para que los contribuyentes aclaren las diferencias entre lo declarado y lo ingresado.
En este contexto, la tensión entre la digitalización de los pagos y la presión fiscal vuelve a instalarse en la agenda económica, con comerciantes que evalúan entre la comodidad del QR y el riesgo de ser recategorizados de oficio.




